Últimamente, Kronos ha dejado de molestarme. Por fin puedo controlar la esfera y a mis poderes. A pesar de no poder usarlos aquí, la esfera me ayudó bastante. Me sentía diferente, era yo, pero con un lado que jamás conocí….Como un alter-ego.
Tras pasar bastante tiempo con la esfera, me pareció muy extraño no haber visto a mi “querido” Hades acosándome o gritándome toda la maldita noche por todo el castillo, cosa que me beneficiaría, ya que podía salir a pasar la “noche” donde quería. Todo esto, a causa de que ese sueño continuaba y no me dejaba descansar. En una de estas “noches”, cuando escapaba del castillo, el sirviente me intervino de manera muy torpe. Incluso llegó a darme mucho pánico y susto tras aparecer repentinamente delante mio.
-S…Señño..rita
-Pero que..!? ¿Estás bien? ¡Tienes la misma expresión de aquella vez que conociste a Hades!
El sirviente estaba petrificado, estaba aterrado, nervioso, temblaba tanto, que creí que sus huesos saldrían estallando por todas partes. Fijó su mirada en un punto detrás de mí. A lo que yo miré y no había nada. Volví la vista a él, pero seguía en estado lamentable y aterrador.
-Exijo que me digas que pasa.
Era absurdo seguir hablándole, su mirada estaba completamente perdida.
-Dime, ¿Acaso no quieres verla viva?
- M...Mi señ…Mi señor…E…Eso es l…Lo que m…mas…qu…quiero.
-¡ENTONCES DEJA LOS LAMENTOS PARA DESPUÉS Y HAZLO!
-S…Si mi se…señor.
-Bien. Iremos al Olimpo de inmediato. Este lugar es horrendo.
-Es m…mi ho…hogar señ…or.
-Con más razón. Y no entiendo porqué deseas que tu esposa siga viva. Ese mundo no merece mujeres, es por eso que arriba están en desgracia. Las mujeres mejoran en el infierno. Anímate, la tuya seguirá inservible hasta que le toque llegar.
-Se…Señor, us…ted p…prom…etió ja…jam…ás tr…tra…eerla a…a…aquí.
-Ah, eso. Si. Ahora, ¿SEGUIRÁS PERDIENDO EL TIEMPO AQUÍ? ¡VETE ANTES QUE CAMBIE DE OPINIÓN!
-S..Si, e…ense…guida v…Voy…
********************************************************************************
-Descansa, Ermes. Necesitarás estar bien para el amanecer.
-Zeus, Mi padre insiste en ayudarme con este asunto, pero prefiero, si usted lo permite, que él no se interponga. Me gustaría hacer esto solo.
-Descansa. Yo me encargo de tu padre.
***************************************************************************
-S…Solo es u…una p…puñ…ñalada…So…solo…..U…u…una…
-¡HIJO DE HERMES!
-¿¿¡PERO…QUE RAYOS SUCEDE!???
-¡TÚ! SIRVIENTE DE LAS TINIEBLAS, ABRAZADO DE LA MUERTE, SERVIDUMBRE DE LA OSCURIDAD Y LA MALDAD MISMA DISFRAZADA DEL MAS GRANDE TRAIDOR DEL OLIMPO! QUE TU VOZ, PERTENECIENTE AL INFRAMUNDO, DIGA DE UNA VEZ LO QUE ESTABA A PUNTO DE OCURRIR!
-N…No! Yo…Yo…No qu…querr…ía…a…as…asesina…rle! N…No…quería…!
-¿Tú, quisiste asesinarme?
-¡TAL COMO OYES, HIJO DE HERMES. ESTE SERVIDOR DE HADES PENSABA ACABAR CON TU VIDA!
-¿Es esto cierto?…¡SERVIDOR, CONTESTA!
-S…Sí. P…P…Pero n…n…no …que…ría! El…El señor…é…él…es…
-¡TU ALMA PERTENECERÁ AL TÁRTARO POR INTETAR ASESINAR AL HIJO DE HERMES! ¡SIRVIENTE DE LA OSCURIDAD, MORIRÁS Y TU ALMA PERECERÁ EN AQUÉL LUGAR ALEJADO DE TODO! ¡¡¡MUEREE!!!!
-¡DETENTE!........ ¿Era necesario? ¡Él pudo ser juzgado! ¡Pude haber descubierto sus intensiones!
-Hijo de Hermes, ¿Era necesario conocer sus intensiones ya obvias?
-¿Y tu quién eres?
-Dehastón.
-Nunca escuché de ti. ¿Tus padres son…?
-Hijo de Hermes, lo que importa en estos momentos, es rescatar a alguien, ¿O no estoy en lo correcto?
-¿Y tú de cómo sabes esto?
-Bueno, digamos que, mis padres no son los Dioses de la discreción pero sí de la curiosidad. Lo siento, no pude evitarlo. Hace mucho que no pasa algo interesante por aquí, así que escuché todo y estoy dispuesto a ayudarte. Debe ser feo para la hija de Zeus vivir en el infierno ¿no?
-¡Cállate!. Te puede oír Zeus. Esto no lo deben saber los demás, y tú eres muy joven para estar en estas cosas, pero tengo el presentimiento de que puedes serme muy útil.
-SOY muy útil. Porque tú, no puedes entrar a Inframundo sin pasar inadvertido. ¿Te has puesto a pensar en eso? Hades te encontrará antes de que puedas decir “Olimpo”.
-¿Y tú puedes entrar? Que mofada.
-¿No me crees?
-Porque he de creerte? Solo somos tres los que podemos entrar ahí. Mi padre, Isis y yo.
-¿y?
-¡¿Cómo que “y”?! “Y” tú no eres ninguno de los tres!. ¿Te burlas de mí?
-Hijo de Hermes, ¿Qué te hace pensar que Isis llegó sola a este mundo?…………
Así es. Que dices ahora, ¿Seguimos siendo tres?
ACTUALISA¡kierio seguir leyendo (: DALE NENA ACTUALISA¡¡¡¡¡¡¡
ResponderEliminar