No puedo pensar en otra cosa que no sea aquella experiencia de esa puerta...
estaba convencida de que no fué un sueño pero, a veces creo que si.
Volviendo a mí, preferí ignorar la charla pendiente con Hades y me vine a la torre de Dracmas, aún podia sentir esa mano y ese tono de tranquilidad en su voz. Mi cuerpo se estremece cada vez que pienso en eso.
Luego de varias horas, apareció uno de los sirvientes de Hades. Ignoré lo que decía, pero luego el sirviente sonaba cada vez más alarmado. Solo pude decifrar un tartamudeo del pobre "hombre".
-¿Que te pasa?
Pregunté con el ceño fruncido.
-Lo...Lo va m...matar, señorita....
-Ah, si. Pues que lo mate.
respondí encojiendo los hombros. La verdad es que no me interesa para nada lo que Hades hace con los recién llegados.
No tenía la más mínima idea de lo que hablaba este "hombre". Incluso me distraje en aquella puerta de aquella vez y lo que tenía dentro. Hundiéndome en aquél pensamiento, me interrumpió algo poco peculiar; el sirviente comenzó a sollozar..
-Q..Que lo mate? Usted..habla en..serio? P..pero él...él no pue...de morir..no puede..no debe..no..no debe!!!
Lo miré casi tan confundida como él a mi.
-Puedes calmarte?! Mira, lo que Hades haga con sus personitas me tiene sin cuidado. ¿Y desde cuándo a él le importa tanto mi opinión como para mandar a un sirviente?
Perdí varios segundos intentando responderme. El sirviente pasó de mirarme confundido, a una especie de expresión penosa. Sólo se me ocurrió una palabra:
-Que.
Hubo un silencio que me molestó. A lo que repetí con indiferencia.
-QUE!, no entiendo nada! Que quieres que haga con ese hombre?! No puedo interferir a Hades, tú lo conoces!. No puedo ayudarte....y si quisiera o pudiera, tampoco lo haría. no quiero, no me interesa...gracias.
El sirviente comenzó a llorar desconsoladamente, a lo que yo solo me acerqué con miedo y enojo a la vez.
-Y ahora qué ....rayos te ocurre?. Puedes dejar de estar así? Estas haciendo que me enoje y termine golpeándote por actuar de manera tan ridícula. Los hombres no lloran.
"Perfecto, este tipo no va parar de llorar...genial"...
-Ya, ya, ya...mira, si tanto te importa esa persona que tiene Hades como prisionera, entonc...
-¿Ayudará? Im...pedirá que El Señor que...queme su alma?, que lo t..torture?, lo s..salvará?
-Sí, si..Como sea. Donde está esa persona?
-En la Torre Juicial..
-Torre del Juicio..
"retardado.."
-Exacto. P..Podemos i..ir en..se..guida?
Salimos corriendo de la torre de Dracmas, el sirviente parecía un corredor de los juegos olímpicos. Entre mi respiración agitada de tanto correr y mis dudas. Se me ocurrió una pregunta que era obvia y según yo, el sirviente esperaba que la haga.
-Se puede saber......quién es.......esa.....persona...?
"definitivamente correr, no es lo mío."
-N...No es una p..persona en s..sí.
-Que...es un ...animal?
-E..Ermes no es nin..gún..a..animal.
-¡¡¿ERMES?!!
Paré en seco.
-Estás loco?, no gracias. Paso.
Dí media vuelta hacia la torre de Dracmas. El sirviente me agarró bruscamente el brazo y se puso de rodillas a punto de llorar, de nuevo.
-T..tú bie..n sabes q..que eres la u...unica que conoció a su..su paadre. Y puedes...salvar..lo.
-Este es el hijo?!...Hermes tuvo hijos?!.
"Hace cuántos miles de siglos estoy aquí?. Santos Dioses, Hermes ya no está?...Es el hijo?.......Uy, el hijo...BASTA!, concentrate Perséfone!. Bueno, el hijo. Y que demonios se supone que haga yo con el hijo de Hermes?...Uf, que buena respuesta. Basta!. Tengo que ayudar, no se diga más."
-Mira, voy a ir a esa torre. Pero yo sola. Quiero que distraigas a Hades antes que llegue a ver al hijo de Hermes. ¿Entendiste?.
-S..sí!..
El sirviente estaba tan emocionado que olvidó su cargo y me abrazó. Alo que yo respondí con un empujón "algo" violento.
-Suficiente. No hagas que me arrepienta. Vete, yo me encargo.
-Mu..muchas gracias.
"Torre del Juicio, torre del juicio...No recuerdo cómo se entra a las celdas!, maldición!. Ni siquiera sé cuanto tiempo me queda antes de que Hades me descubra. Maldito hijo de Hermes!. Quién lo manda a ser capturado?. Debe ser un excelente mensajero."
Corrí hacia la torre mientras pensaba en varios planes. Era hades, tenía que tener mas de dos o tres planes por si algo salía mal.
Aquí estaba, al pie de la Torre del Juicio, esperando que las hienas gigantes se descuiden.
Pensé en gritarles pero, después de lo sucedido la última vez, descarté la idea. Hades odia que asesine "sin querer" a sus hienas con el simple hecho de gritarles y causarles miedo. Esperé a su hora de comida, pues para suerte mia, eso iba ocurrir en............2 minutos.
Una vez adentro, busqué la mazmorra donde posiblemente podría estar el hijo de Hermes.
"A ver, si es el hijo de Hermes, su mazmorra no debe ser cualquiera. Hades le tenía tanto afecto al mensajero, que de seguro al hijo lo puso en el mejor lugar. .........no puedo creer que me quede espacio mental para sarcasmos. Maldito hábito de la humanidad."
Pasaba con rapidéz por todas las mazmorras buscando alguna señal. todas las puertas eran exactamente iguales. Comencé a desesperarme, hasta que me detuve con tanta brutalidad que casi me resvalo.
"Te encontré!. Debo admitir, que tengo el privilegio de gozar de la idiotez de Hades. Es tan inteligente, que puso la señal perfecta para saber quién está detrás de esta puerta. "
La puerta de color nocturno y opaco, tenía en lo alto un gallo con las alas extendidas, tallado en la madera, sosteniendo un cetro con alas blancas. Me acerqué casi tan temerosa como cuando ví esa puerta de luz. Acerqué un ojo por la cerradura..(esa manía la mia...),pero temía hechar un vistazo..
A veces, da cosa abrir los ojos, porque por ahí los abrís y ves todo un desastre, eso es lo que en verdad da miedo, los cambios. Abrir los ojos tiene gusto agridulce...por un lado, como que se pierde la magia, pero por el otro... se sale del misterio. A veces lo que tenemos que ver es tan horrible, que preferimos hacer la vista gorda y cerrar la tranquera y vivir en una cajita de cristal. El corazón se nos estruja y nos quedamos sin aire, ahogados. Duele abrir los ojos. Es como salir de la oscuridad, que la luz te enceguece. Mejor mirar para otro lado, dicen. Meter la cabeza en la tierra como hace el avestruz. Pero para que algo cambie, hay que romper la burbuja, hay que salir de la cajita de cristal. Abrir los ojos y animarse a ver, aunque lo que haya para ver... nos estruje el corazón.
wow!siempre me ha encantado la mitologia!me gusta la tematica de tu blo, es original!te sigo ok?me encantaria que me siguieras a mi tambien (si te interesa claro...)un beso!
ResponderEliminarraquel-alvfer.blogspot.com