Me acerqué...
Él no parecía haber notado mi presencia o no parecía importarle ni sorprenderle. Cuando quise pronunciar una que otra palabra, me vi interrumpida por una dulce y suave voz que me hizo ignorar su lenguaje agresivo.
- No deberías estar aquí.
Me sorprendió que al hijo de Hermes le sobre tranquilidad vocal y esfuerzo para camuflar su agresividad con aquél tono dulce.
- Perdón?
Me sentí ofendida.
- Deberías irte. Hazme caso.
Su tono de voz ya no era tranquilo. Estaba al borde del enojo..Y conociéndome, eso no le convendría.
-Mir, no me iré. Si lo hago, todo el esfuerzo por haber llegado hasta aquí, habrá sido en vano.
Intenté estabilizarlo, con poca paciencia, pero lo intentaba.
-Si no te vas, todo saldrá mal y el único perjudicado seré yo a causa de tus caprichos.
"Ah no, ahora si me encontraste"
- Escucha...........mensajero, vine por que está claro que la situación es muy extraña! Hades jamás tuvo de prisionero a un Dios, ni semidiós, ni nada por el estilo. ¡Dime lo que ocurrió!
- No podemos hablar. No en este momento.
Su voz se tornaba jadeante.Aún así, mi paciencia ya había sobrepasado sus límites.
- No te pregunté si podías o no hablar. Te ordené que me expliques lo qu....¿Estás bien?
Me acerqué y bajé la cabeza en busca de su mirada.....nunca la encontré.
- Escucha, ya sé que no debería estar aquí, pero ya lo estoy....y vine a sacarte de aquí. Hades nunca debió hacerte daño, no entiendo por qué, pero todo es muy confuso.
Oficialmente, mi voz tanto como mi cuerpo, tenían una paz que jamás encontré ni experimenté. El hijo de Hermes procuraba no decir mucho. En realidad, sus palabras no ayudaban en lo absoluto.
- No hay tiempo para confusiones Koré. Si de verdad deseas sacarme de aquí, lo harás sin problemas. Pero este no es el momento.
- Cómo que no?! Entonces cuando?! En dos o tres..siglos?!. Hades puede venir en cualquier momento! Por favor, dime cómo sacarte de aquí.......¡Y deja de llamarme así!, solo mis padres utilizan ese nombre. Tú no tienes derecho!, ni siquiera te conozco!.
- ¿Puedes calmarte? Tus padres confían plenamente en mí. Ellos ya me otorgaron poder sobre ti.
"Poder sobre mí?...que acaso soy un objeto o algo similar?"
-.....¡Dime como sacarte de una buena ves! No tenemos tiempo de platicar como si no sucediera nada!.
- Cálmate y escucha...
- Esta bien. Pero aquí no te voy a escuchar. Es peligroso.
Intenté liberarlo de mil maneras en menos de dos segundos.........fue imposible.
- ¿Ves? Por eso mismo te pedí que te calmes y me escuches...
Mi nivel de odio había sido reflejado en la mirada dirigida al hijo de Hermes.
"Rayos..!"
- Bien, te escucho.
Se tomó unos segundos para tranquilizar su respiración jadeante y prosiguió.
- Recuerdas aquella puerta? Bien. Como sabes, adentro se encuentra la esfera de cristal. Debes encontrarla como sea y traerla. Nadie debe verte en el camino hacia la puerta. Te acompañará el sirviente. Él sabe exactamente qué camino es mas rápido para llegar a la puerta y solo tú debes entrar. Busca la esfera, no será fácil, pero debes esforzarte. Una ves que la tengas, solo piensa en esta habitación. Debes aparecer aquí. Después de eso, te seguiré explicando. Son demasiadas cosas por el momento...
".......Dios. Esta bien; la puerta, la esfera y la habitación. Sencillo y fácil de recordar. y por qué rayos el sirviente debe acompañarme? Y por qué él sabe mas que yo? Y por qué el hijo de Hermes dice que son demasiadas cosas? Que quiso decirme?!..Y quién puede verme de todas formas? Nadie pasa por esos lugares.."
- KORÉ!
- QUE!. Dios, puedes calmarte tú ahora?. Estaba ordenando las cosas que debo hacer...Tranquilízate. Bueno, puedo hacerlo. Aunque, eso de encontrar la esfera no me convence. Es tan complicado encontrarla?
- Si tu mente está clara, no será difícil.
"Perfecto, estaré toda la eternidad buscando esa bendita esfera."
- Bueno, te veré en unos minutos.
Dí media vuelta para salir de la mazmorra y encontrarme con el sirviente que esperaba afuera.
- Espera! Lo olvidaba...Por ningún motivo, pienses en Hades cuando tengas la esfera en tus manos. ¿Entiendes?. No hagas eso.
- Sí, si , si...no pensar en Hades con esa cosa en la mano. Entendido. No demoraré, solo....espera ¿si?.
La expresión del hijo de Hermes colaboró con mis ansias. Salí corriendo de la mazmorra haciéndole una seña de apuros al sirviente.
